Destacadas Vidriera de Bodegas

Del mar a la sierras, la ruta del vino bonaerense

Entre Pinamar y Balcarce la región vitivinícola crece a pasos agigantados. Proyectos que, lejos de Mendoza, hacen honor al vino argentino

Hasta hace algunos años a ningún familiar o amigo se le hubiese ocurrido exclamar: si vas a Mar del Plata o a Balcarce, traé vino! Pues los alfajores, el postre y algún que otro encurtido no tenían competencias.

Hace unos días, junto a otras colegas, recorrimos distintos proyectos. El trip bodeguero nos llevó hacia los más avanzados, hacia otros aún incipientes, inclusive hacia aquellos todavía vedados al público. Pero también nos condujo hacia los más sólidos, con alojamiento y enoturismo ya aceitados.

En una provincia agrícola por excelencia, con girasoles que tiñen de amarillo el paisaje, la producción del vino se abre camino y despliega un paquete de experiencias que esperan ser descubiertas.

 

Hacia fines del 2023, impulsada por un senador bonaerense, se sancionó la Ley Provincial 15.404, creando la marca «Vino Buenos Aires» con el único fin potenciar la producción de vinos en esta parte del mapa.

Viñas entre el mar y las sierras

Desde #Pinamar a la IG #Balcarce además de viñas y emprendimientos, encontramos protagonistas con mucha dedicación al trabajo, pasión e inversión.

Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en 2024 la superficie cultivada de vino en Buenos Aires creció un 18%. Hoy parece normal hablar de las zonas vitivinícolas de la provincia pero a mitad del siglo XX, la historia se contaba diferente.

Gamboa, Costa Atlántica

Quizás sea la que más se ha viralizado en redes estos últimos días. Se trata de la réplica de la bodega que funciona en Campana pero ahora tiene aires de mar y cercanía al bosque del Partido de la Costa.

Gamboa – Costa Atlántica, está ubicada a 15 minutos de Pinamar. Se afinca en Gral. Madariaga. Crece de la mano de Eduardo Tuite, apoyado por el Municipio que abrazó la propuesta para desestacionalizar al destino y ofrecer algo más que playa en verano.

También aquí existe la posibilidad de sumarse la proyecto Mi finca para cumplir el sueño de realizar vino propio, con la asesoría de expertos.

La bodega inaugurará oficialmente el 15 de febrero con un evento que incluirá gastronomía, música y vino, por supuesto.

En sus 8 hectáreas cultivan malbec, pinot noir, cabernet franc, marselan, tannat, riesling, semillón y sauvignon blanc, que expresan el carácter de un paisaje donde la naturaleza es protagonista. La proyección es elaborar 60 mil litros anuales.

El proyecto suma una sala para degustaciones, una bodega equipada con tecnología innovadora, un restaurante con cocina bajo el concepto de Km. cero y un abanico de experiencias enoturísticas que incluyen desde catas privadas hasta picnics gourmet entre las hileras del viñedo.

Castel Conegliano, la del prosseco bonaerense

Esta bodega afincada en Sierra de Los Padres, cerca del límite con Balcarce, guarda en su historia raíces italianas y el sueño de homenajear a sus antepasados del Véneto.

Castel Conigliano es un proyecto de dos familias que en los años 50′ llegaron a Buenos Aires para forjar su futuro. Primero lo hicieron de la mano de la actividad metalúrgica pero luego expandieron los negocios hacia el sector agropecuario.

En 2019, a 40 km de la costa, plantaron sus vides sobre una colina que alfombra el suelo rocoso de Sierra de Los Padres.

El 80% corresponde a Glera, esa uva típica del norte Italia con la que se elabora el prosecco, el espumoso simbólico de la bota europea, pero al estilo argentino y con sello bonaerense. El resto de los varietales: Moscato Giallo y Pinot Noir.

El equipo que lleva adelante el día a día en la bodega: Melina Chies -hija de uno de los socios fundadores- se ocupa del Marketing. Mariano Cerdán: jefe de enología. Asesor enológico, Tomás Stahringer. Facundo Bonamaizon: Ing. Agrónomo.

En 2021 llegó la primera vendimia y el lanzamiento de Prima Prova, elaborado según las tradiciones y procedimientos utilizados en el Véneto. Además tienen una versión Spritz pensada para coctelería, y un Pinot Noir, fresco y sutil.

En un futuro no muy lejano piensan abrir sus puertas al turismo. El edificio ya está construido pero aún hay que ajustar algunos engranajes para poder dedicar tiempo a la hospitalidad, sin descuidar todo lo que significa atender el viñedo en ese terruño bonaerense.

El Chiringuito, Laguna Brava

Ubicada en el kilómetro 40 de la Ruta Nacional 226, aparece en escena Laguna La Brava, rodeado por sierras. En medio de ese paisaje que respira naturaleza por todos los costados, emergen las plantas de un proyecto que apunta a la elaboración de vinos distintos pero también a difundir la gastronomía local.

Tras un camino de tierra, una puerta roja enmarcada por las plantas del lugar marca el punto de llegada. Sin lujos ni pretensiones pero con una amabilidad y detalles que gusta a los visitantes, te reciben Fernanda y Agustín los responsables de El Chiringuito. un emprendimiento donde prima lo casero, la mesa bien servida y el trabajo con los productores de cercanía.

En verano abren de 12 del mediodía a las 22.30 sábados, domingos y feriados. El menú es totalmente casero. Además del espacio interior, vidriado, tienen mesas al aire libre para comer con vista a la laguna y las sierras. La vajilla es para apreciar. Sirven cerveza artesanal y mi consejo es que no te vayas sin probar la tortilla y el pan!

Los viñedos crecen en un formato singular, al costado de su «casa gastronómica». Por ahora, sólo hay poco más de 600 plantas en el exterior y otras tantas en vivero y entre su variedades tienen mencía ( uva tinta, de origen español) y sauvignon blanc.

Pero los invito a visitarlos para saborear sus platos, disfrutar de su hospitalidad y aprovechar la desconexión que ofrecen el entorno y los sonidos que envuelven a este punto bonaerense.

Trapiche. Costa Y Pampa. Chapadmalal

La bodega pionera en vinos de influencia oceánica en el país, con más 10 años de exploración en la costa argentina.

Ubicada en Chapadmalal, cerca de la ciudad de Mar del Plata, se convirtió en un lugar privilegiado para el desarrollo de sus vinos, todos de excelente calidad.

Trapiche Costa & Pampa está inmersa en los terrenos de la finca Santa Isabel, con quien tienen un contrato a 50 años. El terreno ocupa 50 ha pero sólo son 31 las que se encuentran plantadas. Dato para tu GPS: antes del punto que marque la app, te sorprenderá en la ruta un cartel gigante con el nombre de la bodega pero seguramente hayas pasado de largo por seguir al GPS. Seguí sin problemas al acceso por la finca Santa Isabel; llegarás a la bodega de igual modo.

Con Ezequiel Ortego como enólogo, la bodega ha superado numerosos desafíos para convertirse en un referente de calidad y creatividad en el sector vitivinícola.

A lo largo de su trayectoria fueron ampliando su portafolio, en el que predominan las cepas blancas no convencionales como albariño, pinot gris y riesling, que han encontrado un hogar propicio dentro del clima oceánico que ofrece Chapadmalal.

El paisaje invita a embeberse en las diferentes propuestas que ofrecen al turismo , tanto para recorrer los viñedos y la bodegas de forma más tradicional, como para realizar un glamoroso picnic o para disfrutar del atardecer, copa en mano.

Algunos datos que resaltan lo especial del terruño: el lugar tiene sólo 270 días nublados en el año. Y, contrariamente a lo que sucede en otros viñedos del país, entre las hileras de viñas no van a encontrar ni manguera ni aspersores para riego; el agua del lluvia es la que alimenta a las plantas. El clima húmedo y la influencia del mar eliminan la necesidad de riego artificial. El resultado: vinos más frescos y delicados, de gran complejidad aromática y buen volumen.

Balcarce, mucho más que autos y postre

Con Fangio como abanderado y un postre Balcarce debajo del brazo, esta región se convirtió en la tierra prometida del vino.

Hubo una bodega pionera que marcó el camino del resto, con gran experiencia y capital, pero creo que ninguno toma realmente dimensión de todo lo que han conseguido.

De hecho, es nuestra recorrida descubrimos que, más allá de algunos encuentros profesionales y consultas informales, pocos conocen verdaderamente lo que está haciendo el otro o en qué etapa está.

La mayoría de los proyectos se iniciaron luego de la Pandemia. Algunas ni siquiera han vinificado y las que lo hicieron, destinaron esas botellas para consumo personal; otras están en la etapa de crecimiento en las plantaciones.; las más sólidas ofrecen una experiencia enoturística completa. Aquí, las bodegas del cordón de Tandilla.

Puerta del Abra

La pionera. La que experimentó en un terruño desconocido y consiguió elaborar vinos de altísima calidad. Propiedad del empresario Jorge Pérez Companc , lamentablemente no está abierta al público en general pero afortunadamente fuimos recibidas con una hospitalidad impoluta.

Nació en 2013. Está ubicada en el campo El Vallecito, a la vera de la ruta 226 y a pocos metros del ingreso a la ciudad de Balcarce. Y es gracias a Puerta del Abra que hoy Balcarce tiene IG, pues fueron los que impulsaron el reconocimiento del INV que hoy exhiben en sus etiquetas.

Insólito es la marca principal de Puerta del Abra. Se trata de partidas limitadas de alta gama. Sus varietales más reconocidos incluyen: Albariño (destacado como «Vino Revelación»), Riesling, Chardonnay, Pinot Noir, Cabernet Franc, Tannat y Bonarda. En la Guía Descorchados 2026, seis de sus vinos recibieron puntajes destacados por parte del crítico Patricio Tapia. Además, bajo la etiqueta Itzae elaboran un blend con lo mejor que haya en la bodega, según la añada. Y se vienen muchas más novedades de esta bodega!

Sus suelos tienen gran presencia de piedra caliza. Y su ubicación entre las sierras del sistema de Tandilla, le aportan ese carácter distintivo, fresco y mineral que notaremos al descorchar alguno de sus vinos.

Actualmente la enología está a cargo de Mana Boero. Pero no hay que olvidar el paso de Delfina Pontaroli, quien dejó su cargo hace unos meses, reconocida no sólo por sus pares sino también internacionalmente por hacer crecer a la bodega en su posicionamiento y en el perfil vínico.

Además de viñedos, una proporción de las hectáreas de Puerta del Abra está destinada a la producción de trufas negras, con las que aspiran a concentrar un gran polo referente para la región .

Loma Carmelo

Uno proyecto liderado por Gonzalo Crespo, ubicado en la zona del cementerio y cerca de la planta de papas McCain. En sus hectáreas plantadas van a encontrar cabernet franc, riesling y pinot noir.

Enológicamente están asesorados por el tandilense Matías Lucas. Y ya proyectan construir unas cabañas, destinar un espacio para degustaciones de grupos pequeños y hasta construir una capilla; todo con vista a la sierra.

Familia Gil

Quizás la concepción más ambiciosa que hemos visitado. A pocos metros del centro de Balcarce, por la ruta 55, en el kilómetro 64, se encuentra el viñedo de Bodega Finca Familia Gil.

Santiago Gil es la cabeza de este emprendimiento, junto al productor agropecuario Sergio Scioli. Utilizaron como base una casona antigua, propiedad de la familia Gil para hacer crecer este proyecto.

Comenzaron a plantar en 2022. Las cepas? Cabernet Franc, Chardonnay, Pinot Noir y Sauvignon Blanc. La primera vendimia fue en 2025 y, como el resto de los productores de la zona, decidieron conservarlas para el consumo interno, mientras ajustan plan de negocios, identidad y marketing.

Para asesorarse, enológicamente fueron en búsqueda de un reconocido enólogo mendocino. Y apuntan al desarrollo de 3 líneas: un portfolio de vinos frescos, puro terroir; una línea más maderosa y otra serie de blends, donde ensamblen las mejores añadas de la bodega.

Además de viñas, y esto es lo más espectacular de todo, diseñaron un centro de visitantes circular, con materiales nobles, de dimensiones que, a priori, parecerían impensadas para una bodega bonaerense.

El propósito? Convertirse en un referente de la zona que maride arte, gastronomía, cultura y refleje la identidad de Balcarce, en sintonía con sus vinos.

Los Pinos, entre nueces y viñas

La conjunción de dos matrimonios amigos/ Juntos llevan adelante Bodega Los Pinos, ubicado a 15 kilómetros al sudoeste del centro de Balcarce, con el asesoramiento enológico de Juan Pablo Michelini (Zorzal wines, entre otros)

Tras pasar una tranquera y seguir el camino por una suave pendiente, cuesta arriba, se llega al punto desde donde se avistan los cultivos en etapa de crecimiento, pero también los árboles de nuez pecan esparcidos al otro lado de las hileras del vino.

Aquí aparecen cepas no convencionales plantados en espalderos o en los llamados gobelets. Al chardonnay y al pintot le sumaron algunos varietales como viogner, verdicchio, garnacha y nebbiolo.

Más adelante la idea es construir una bodega, además de alojamiento. Pero para eso falta. En Los Pinos no tienen apuro. La paciencia se cultiva cada día y se cuida como a las vides, un trabajo que en su mayoría es realizado por mujeres, guardianas de ese próspero tesoro.

Viñedos Balcarce

La más completa pues además de bodega y centro de visitantes ofrece alojamiento para aprovechar una escapada tranquila y disfrutar del aire de las sierras.

Bodega y Viñedos Balcarce nació en 2020 de la mano de Martín Muñoz, un deportista ligado al mundo del Polo que regresó al país después de 25 años de vivir en EE. UU.

Allí se embarcó en el proyecto junto a su ahijado Bautista Bodega, al que el apellido le sentenció el destino desde chico.

Bodegas y Viñedos Balcarce. Ruta 55, Km 79. Balcarce, Bs As. Ofrece hospedaje y experiencias para disfrutar sin estar alojados. Pueden seguirles en redes para enterarse de su novedades y actividades. IG @vinedos.balcarce

El consultor enológico Martin Lucas (Cordón Blanco, Tandil) . En 2024 obtuvieron su primera vendimia comercial. Su ópera prima es Séptimo Chuker, con varietales como cabernet franc, sauvignon blanc y un blend de cabernet franc y tannat. También tienen plantaciones de semillón y gewürztraminer en pequeñas proporciones.

Vinifican en una sala con todo lo necesario para su producción. El espacio destinado a las degustaciones está ambientado con estética y objetos del mundo polístico, del que proviene Martín.

Y a la propuesta le sumaron habitaciones tipo apart, completamente equipadas para un descanso seguro. Rodean la piscina y se enfrentan a los viñedos que custodia la serranía. Alrededor no hay nada más. El centro de Balcarce está a unos 5km. Pero para el relax, es más que suficiente. De noche tiene su premio: un inmenso cielo estrellado que se disfruta más, copa en mano.

Los proyectos vitivinícolas van en aumento. El reconocimiento por parte del INV de las Indicaciones Geográficas (IG) de Balcarce, Chapadmalal y Tandil ha sido más que beneficioso no sólo para los productores, sino también para ayudar a la visibilidad de cada una de las zonas, con sus características, en pos de resaltar qué los hace diferentes del resto de los terrois.

En los próximos meses Balcarce organizará una feria de vinos en la que participarán todos los emprendedores de la zona. El empuje del Municipio es fundamental para hacer valer los esfuerzos de la inversión privada.

Muchos entendieron que es mejor trabajar en conjunto que hacer fuerza por separado. Y eso incluye combatir los enemigos más silenciosos como los herbicidas (el conocido 2,4-D del que nos han hablado todos) que se esparcen en producciones vecinas y que opaca la prosperidad de la zona. Pero de eso hablaremos en otro capítulo.

Aquí lo que importa es que hay un potencial enorme, mucho esfuerzo y ganas de recibir gente para convidarles copas de vino bonaerense.