Ballenas grises, jorobadas y azules migran cada año a Los Cabos a través de las aguas del Océano Pacífico y el Mar de Cortés, consolidándose como uno de los principales atractivos y la razón por la que muchas personas eligen pasar sus días en ese destino mexicano. 
La temporada oficial para poder admirar la majestuosidad de las ballenas jorobadas es del 15 de diciembre al 15 de abril, periodo en el que estos gigantes marinos arriban a las costas mexicanas tras un largo viaje migratorio que puede alcanzar los 10.000 kilómetros entre ida y vuelta.
Las ballenas llegan desde Alaska y Canadá en busca de aguas más cálidas, condiciones ideales para reproducirse y dar a luz a sus crías gracias a la temperatura y profundidad del Mar de Cortés durante estos meses.
Las ballenas pueden medir entre 14 y 17 metros, pesar hasta 50 toneladas y vivir más de 70 años.
Si bien toda la temporada ofrece oportunidades excepcionales para observarlas, de enero a marzo suele ser el período más propicio para contemplar ballenas grises y jorobadas, acompañadas de sus ballenatos.
¿Cómo es el avistaje de ballenas en Los Cabos?

Son varios los operadores locales que realizan recorridos por las aguas migratorias, con una variedad de embarcaciones que brindan oportunidades inigualables para verlas de cerca, en su hábitat natural.
Todas las excursiones son lideradas por guías experimentados que brindan un emocionante
recorrido para observar estos magníficos mamíferos marinos mientras saltan, baten sus colas y realizan otros comportamientos fascinantes.
Además de vivir el contacto cercano con estas criaturas majestuosas, los visitantes pueden aprender sobre sus rutas migratorias, dinámicas familiares y la importancia de los esfuerzos regionales de conservación, que protegen a la especie y a su entorno.
El avistamiento de ballenas suma un valor agregado a este destino de baja California Sur, en el conviven mar, desierto y montaña, junto a sus pueblos pintorescos.
+ info: www.visitaloscabos.travel


