Antes de convertirse en Torel 1884 Suites & Apartments, el palacete que hoy ocupa una de las esquinas más elegantes de la Rua Mouzinho da Silveira, en el centro de Oporto, tuvo otra vida bien distinta, la de una entidad bancaria. De aquellos años quedan pocos rastros visibles, salvo uno que sobrevivió intacto a la restauración del edificio, la antigua caja fuerte, con su puerta de acero y su techo abovedado revestido en piedra, hoy reconvertida en la bodega privada del restaurante que ocupa la planta baja del hotel, Bartolomeu Bistro & Wine.
Ese contraste entre el pasado financiero del edificio y su presente gastronómico resume bien la filosofía general de Torel 1884 Suites, la de conservar la memoria material de cada espacio en lugar de borrarla, y encontrarle, en cambio, un nuevo uso que dialogue con ella. En el caso de Bartolomeu, ese diálogo se resuelve de manera casi literal, la bodega ocupa el lugar exacto donde antes se guardaba el dinero, y hoy, con reserva previa, permite disfrutar de una cena privada para dos personas rodeados de botellas que recorren los mejores viñedos de Portugal.
El nombre del restaurante tampoco es casual dentro de esta lógica de reconversión. Bartolomeu Dias, el navegante portugués que en el siglo XV se convirtió en el primer europeo en rodear el extremo sur de África y abrir la ruta marítima hacia la India, funciona como referencia central de todo el proyecto, y su espíritu explorador se traduce en un menú organizado en tres momentos, Departure, Crossing y Arrival, que reproducen la estructura de una travesía marítima. Al frente de esa cocina está el chef Miguel Neto, cuya filosofía puede resumirse en una idea sencilla, la de que resulta imposible pensar un plato sin considerar antes su sabor, lo que en la práctica se traduce en platos construidos con apenas tres o cuatro ingredientes, preparados en una cocina abierta que se puede observar desde el propio comedor.
Entre los platos más destacados de la carta aparece la tártara de atún y pescado blanco con rábano y cilantro, el fondue de queso y chorizo picante con orégano, el sándwich de bife con queso da Serra y mostaza, y las gambas marinadas sobre un risotto de cebada con cítricos y guindilla. Los postres, con el crumble de manzana con almendra y vainilla como uno de los favoritos de la casa, junto a la mousse de chocolate con maní y flor de sal y la tarta de lima con merengue y sésamo tostado, cierran un recorrido que se piensa, en todo momento, para compartir en la mesa.
Restaurar sin borrar la memoria
Ese mismo criterio de restauración consciente se percibe en el diseño interior, obra del estudio Nano Design, que eligió la selva africana como motivo conductor de la decoración, con maderas cálidas, texturas naturales y una profusión de plantas que conviven con ilustraciones botánicas en las paredes. Lejos de imponerse sobre la arquitectura original del palacete, ese lenguaje decorativo parece dialogar con ella, del mismo modo en que la bodega dialoga con el pasado bancario del edificio, sin ocultarlo ni tampoco subrayarlo en exceso.
La carta de vinos completa esta idea de continuidad con el territorio, reuniendo producciones de pequeños viticultores portugueses elegidos por su compromiso con la calidad antes que con el volumen, además de una selección de champagnes. En los meses cálidos, la terraza ofrece una versión más relajada de la experiencia, con delicias locales y helado artesanal, pensada para quienes prefieren una tarde tranquila en el corazón de la ciudad antes que una cena completa.
Lo que distingue a Bartolomeu Bistro & Wine dentro del conjunto de Torel 1884 Suites no es solamente la calidad de su cocina o la singularidad de su bodega, sino la manera en que ambos elementos conversan con la historia concreta del edificio que los aloja. Un antiguo banco convertido en refugio gastronómico, una caja fuerte convertida en sala de vinos, y un nombre tomado de un navegante del siglo XV que decidió, hace más de quinientos años, que valía la pena arriesgarse a descubrir lo que había más allá del horizonte conocido.
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Texto: Flavia Tomaello







