La forma en que comemos, la manera en la que se nos presenta, los productos con los que se cocina, todo esos ingredientes están revolucionando (y evolucionando) la escena gastronómica en el mundo, y nuestro país no está fuera de esos libretos.
Ni las cocinas se ocultan ni los chefs se esconden. Y la tendencia tiene un amplio menú para ofrecer a los comensales, tanto para los que disfrutan de una comida por pasos, maridada y exclusiva; o del concepto «family o friends style«, con platitos para compartir en una mesa larga, sin ningún protocolo que seguir.

Aunque la palabra experiencia esté un poco sobrevalorada, bien vale para describir aquello que ofrecen a sus comensales, mucho más cuando va de la mano con el turismo.
Hace unos días viajamos con booking.com a Mendoza pues la plataforma de viajes eligió a una de las provincias que más enoturismo atrae, para revelar las tendencias de viaje para este 2025.
Según booking, conforme a los resultados de su estudio, Mendoza es uno de los destinos donde mejor se manifiestan todo aquello que buscan los viajeros a la hora de disfrutar: enoturismo, aventuras, hoteles con un plus más que dormir, gastronomía de excelencia y la búsqueda de viajes de para lograr un mayor bienestar corporal y emocional.
La revolución de las mesas también está en Mendoza. No sólo por el crecimiento de la oferta después de la llegada de la Guia Michelin Argentina, sino porque conviven varios estilos en el abanico de propuestas que ofrecen tanto las bodegas como los restaurantes.
Platos o platitos? Qué buscan los que se inclinan por una u otra opción y dónde encontrarlo en Mendoza?
Centauro, gastronomía 3.0

Por empezar vamos a decir que para disfrutar realmente de sentarse en una de sus mesas, es recomendable dejar el reloj de lado. Aquí, las prisas no son bienvenidas. Más bien, entregarse al placer gastronómico y a la charla con el chef, ya que pocas veces se tiene esa posibilidad.
Centauro irrumpió hace poco en la escena gastronómica pero no paró de cosechar triunfos, incluso la recomendación en la primera edición de la Guia Michelin de Buenos Aires y Mendoza.
Sus puertas las empujan tanto quienes tienen paladar y curiosidad sibarita, como los que solamente quieren darse un mimo y disfrutar del relato del servicio y el maridaje.
El chef Diego Tapia comanda una gran equipo. En su cocina introdujo conceptos y prácticas relacionadas con la tecnología que hace unos años era dificil de ensamblar, pues quién iba a maridar la comida con una blockchain.
Trabajan con más de 20 productores locales. Ofrecen distintos menú de pasos que reinterpreta cada uno de los ingredientes diversos de las distintas zonas de Mendoza. Pasos que invitan a salir de la zona de confort a los paladares, proponiendo combinaciones inéditas.

Cuenta con una cava con más de 140 etiquetas de vinos de grandes bodegas pero también de proyectos más pequeños del Oasis Norte, Centro y Sur de la provincia. Incluso, algunos han pensado en vinos que solo se encuentran en Centauro.
Lo que más me gustó? La combinación de ingredientes. Texturas, explosiones en la boca y combinaciones inéditas que no probaría habitualmente. Un gran trabajo de Diego Tapia y equipo. Tip adicional: visitar el baño instagrameable
Y por qué hablamos de gastronomía 3.0? Justamente por apoyarse en la tecnología con el objetivo de transformar la manera en que comemos. La clave para innovar y convertir los proyectos en sostenibles, con el menor impacto ambiental.
Centauro fue pionero en ese concepto. Junto a Agrojusto, una startup mendocina especializada en conectar productores y consumidores, y a Huerta Roma, encargada de la producción agrícola sostenible implementaron una solución innovadora basada en tecnología blockchain que permite rastrear el proceso productivo de los alimentos a través de un código QR.
En Centauro, cada uno de los comensales puede saber el origen de los ingredientes y el proceso productivo que lleva cada producto a la mesa.
Sin dudas, cuando lo visites, vas a viajar por los sabores de la provincia y entender que el tiempo que pasaste en su mesa, fue la mejor inversión para tu paladar.
Centauro. Perú 1156. Ciudad de Mendoza. Mendoza.
Mil suelos, family style

Muchas manos en un plato aquí no hacen mucho garabato. Este restaurante es parte de la bodega homónima ubicada en Maipú, en el paraje Chachingo, justo al lado del lugar donde Casa Vigil tiene su morada.
Bodega Mil Suelos es el proyecto principal de Alejandro “Colo” Sejanovich, Jeff Mausbach y Jorge Crotta, un trío de amigos y socios que fusionan desde su naciente la gastronomía y el vino para celebrar la diversidad de Mendoza.
Aunque están ampliando los espacios para recibir a los visitantes, tiene las puertas abiertas al turismo y planean la apertura de un hotel en una segunda etapa.
El restaurante tiene el aspecto de una gran living familiar. Un espacio único, sin divisiones, la cocina a la vista y las mesas decoradas con tomates, de su propia huerta, que invitan a los comensales a rendirle culto a los frutos de esa tierra.

Además de los aromas de la cocina, aquí se respira calor de hogar. Además de los socios-amigos, la otra parte importante del proyecto la aporta Verónica, esposa de Alejandro. A ellos además los unió el amor antes que Mendoza y decidieron afincar su destino a los pies del Cordón del Plata.
En el restaurante Mil Suelos se puede comer a la carta, optar por las combinaciones sugeridas o sumergirse al mundo de los platitos para disfrutar de su cocina, de fuegos y brasas.
Lo que más me gustó? La simpleza. Lo auténtico. Recibirnos como en su casa, no tan preocupados por ser perfectos sino por nuestra comodidad. Los tomates que quise llevarme a la mesa de luz. El mejor flan que comí, al que no hace falta agregarle ni crema ni dulce para aplaudir.
Su propuesta no es ambiciosa pero sí honesta. La carta, disponible en inglés y en castellano, no tiene rebusques literarios. Se habla de comida, se sugiere un maridaje pero también se deja libertad y albedrío para degustar y tomar lo que uno tenga ganas.
Un gran spot para un almuerzo relajado, con una copa de vino que permita saborear los mil suelos del terruño donde nacen los vinos.
Mil Suelos. Videla Aranda 7000. Maipú. Mendoza. El restaurante abre al público solo al mediodía
Por suerte, el mapa de opciones crece. La Argentina también es rica en la diversidad de alimentos y de estilos. Así que, ya sea que elijas una experiencia de autor o platitos para compartir en un ambiente más relajado y familiar, seguramente tendrás un recuerdo memorable.