La gastronomía atraviesa un escenario en el que lograr que un cliente vuelva a elegir un restaurante puede ser tan importante como conseguir uno nuevo. En ese contexto, la tecnología empieza a ofrecer herramientas para conocer mejor a los comensales, generar beneficios y mantener el vínculo sin convertir la fidelización en una experiencia incómoda.
Smart Resto es una herramienta de fidelización desarrollada específicamente para restaurantes. Su propuesta combina un sistema de sellos digitales, tecnología NFC, una base de datos de clientes y herramientas de comunicación para que los establecimientos puedan construir una relación más directa con quienes los visitan.
Charlams con Marco Cinese, uno de sus desarrolladores, presentó la nueva propuesta para gastroómicos en el streaming de HUESPEDES por EcoMEDIOS.
Fidelizar sin complicarle la vida al cliente
Uno de los problemas habituales de los programas de fidelización es que requieren que el cliente descargue una aplicación, recuerde contraseñas, presente una tarjeta o realice diferentes pasos cada vez que visita el establecimiento.
Smart Resto utiliza tags NFC que el cliente acerca a su teléfono para registrar automáticamente una visita. No necesita descargar una aplicación específica.
Los dispositivos pueden estar personalizados para cada establecimiento. Incluso pueden integrarse en objetos vinculados con la identidad del restaurante: Cinese contó que algunos tags fueron colocados dentro de piezas con forma de nigiri para restaurantes de sushi y que para pastelerías trabajan con diseños relacionados con los productos del local.
Si el teléfono no cuenta con NFC, el sistema también ofrece la posibilidad de incorporarse al programa mediante número de teléfono y código QR.
El cliente recibe beneficios y el restaurante obtiene información
El mecanismo tiene una segunda dimensión que puede resultar especialmente valiosa para los gastronómicos: cada visita genera información sobre el comportamiento del cliente.
Al registrarse por primera vez, el usuario proporciona sus datos voluntariamente. Smart Resto solicita nombre, teléfono, correo electrónico y fecha de nacimiento, a cambio de beneficios que puede definir cada establecimiento, como promociones, descuentos, invitaciones o saludos de cumpleaños.
Después de ese primer registro, el sistema identifica al cliente cada vez que vuelve a acercar el teléfono al dispositivo.
Para el restaurante, esto permite comenzar a responder preguntas que muchas veces son difíciles de contestar: quiénes son los clientes frecuentes, quiénes visitan ocasionalmente el local y, especialmente, quiénes dejaron de ir.
“Necesitamos que sumen sellos los clientes para saber que vinieron al restaurante, tener más datos (…) y escribirle a un cliente que hace mucho tiempo no viene”, explicó Cinese.
Sumar sellos no es algo nuevo. La diferencia está en la simplificación digital, ya que toda la información queda almacenada en la billetera virtual del celular del cliente.
Una herramienta pensada con gastronómicos
El sistema incorpora para el restó un paquete de herramientas de marketing por WhatsApp. La información que se genera con cada toque, permite identificar a los clientes más fieles y segmentar la comunicación. De esta manera, se pueden desarrollar promos ya no masivas, sino que el restaurante puede trabajar sobre sus distintos grupos dentro de la clientela.
Según explicó Cinese, el equipo trabajó junto con empresarios gastronómicos para adaptar la herramienta a las necesidades concretas del sector.
Ese vínculo con los propios restaurantes aparece como uno de los aspectos centrales de la propuesta: la tecnología busca resolver un problema comercial concreto y no sumar otra aplicación al ecosistema gastronómico.
En un sector donde la experiencia es parte central del producto, herramientas como Smart Resto plantean una oportunidad para combinar gastronomía, tecnología y conocimiento del cliente.







