Banco Coinag presentó un marketplace que conecta desarrolladores inmobiliarios con pequeños inversores.
La transformación digital de la banca no es exclusiva de los grandes centros financieros. También están surgiendo y llegando cerca de la gente del interior productivo. El Banco Coinag es una entidad de origen cooperativo con casa central en Rosario y nueve sucursales, que en los últimos años emprendió un proceso de transformación digital y cultural para dejar de pensar al banco solamente como un lugar donde se depositan fondos o se solicita un crédito y convertirse en una infraestructura sobre la cual sus clientes puedan desarrollar nuevos negocios.
Por EcoMEDIOS, charlamos con Agustín Ferranti, gerente de Transformación Digital de Banco Coinag, sobre la inversión en activos reales tokenizados, pensado para conectar a desarrolladores inmobiliarios con inversores que hasta ahora tenían dificultades para acceder al mercado del real estate.
Del banco cooperativo a la infraestructura digital
Ferranti explicó que la entidad comenzó hace aproximadamente más de siete años un proceso de transformación que no se limitó a incorporar canales digitales, sino que implicó revisar la forma de trabajar, tomar decisiones y definir qué tipo de banco quería ser para sus clientes.
Esto permitió ampliar el alcance geográfico de la entidad. A través de acuerdos e integración con fintech, exchanges y billeteras digitales, Coinag pasó de una lógica basada en la cercanía física con sus clientes a ofrecer infraestructura para operaciones que pueden desarrollarse a escala nacional: actualmente la entidad canaliza más de 100 millones de operaciones mensuales a través de billeteras virtuales.
Nosotros no somos un banco que se digitalizó como sucedió con muchos en pandemia. Lo que hicimos fue reconvertirnos en una infraestructura para que nuestros clientes puedan hacer crecer su modelo de negocio encima de ella Agustín Ferranti, Banco Coinag
Ese proceso es especialmente relevante para un banco cuya historia está vinculada al agro y a las economías regionales. El productor que antes necesitaba trasladarse hasta una sucursal hoy puede operar desde el campo.
Invertir en ladrillos desde pequeñas sumas
La lógica es sencilla: un desarrollador inmobiliario puede ofrecer unidades o proyectos mediante participaciones tokenizadas y un inversor puede adquirir una fracción de esas unidades sin tener que comprar un departamento completo.
En una primera etapa, la relación buscó resolver problemas concretos de los desarrolladores que utilizaban esa tecnología, fundamentalmente relacionados con los tiempos de acreditación de los pagos y los costos de las operaciones.
Muchas desarrolladoras no se animaban a implementar su propia plataforma porque implicaba asumir costos tecnológicos. Por lo que Coinag decidió concentrar esos servicios en un marketplace común e invitar a desarrolladores de distintos tamaños a incorporar sus proyectos.
El inversor ya no necesariamente necesita contar con el capital suficiente para comprar una unidad completa para participar de un desarrollo inmobiliario. El token permite adquirir una fracción digitalizada e ir aumentando esa participación con nuevas compras. El mínimo lo establece cada desarrollador, pero la plataforma permite dividir una unidad hasta llegar a participaciones equivalentes al 0,1% de su valor total.
El modelo busca, por un lado, democratizar el acceso a inversiones inmobiliarias y, por otro, resolver una necesidad cada vez más importante para los desarrolladores: conseguir financiamiento.
El otro lado de la operación: financiar al desarrollador
La platarfoma del Banco Coinag, desarrollada de la mano de Pala Blockchain, se presentó en la Expo Real Estate Argentina 2026, uno de los principales encuentros del sector inmobiliario de la región.
Porque uno de los principales objetivos del marketplace es generar una nueva fuente de financiamiento para las desarrolladoras, especialmente para aquellas que no tienen una relación tradicional con el sistema bancario o incluso no cuentan con una carpeta crediticia desarrollada.
Los tokens pueden utilizarse como garantía, dado que, según detalló Ferranti, para el banco se consideran una garantía preferida B, lo que permite reducir el riesgo y, consecuentemente, mejorar las condiciones de financiamiento.
De esta manera, la plataforma busca generar un circuito en el que las pequeñas inversiones de numerosos usuarios contribuyan a financiar proyectos inmobiliarios y, al mismo tiempo, permitan a los desarrolladores obtener liquidez.
Del ladrillo a las noches de hotel
La experiencia ya comenzó a trascender Rosario y Santa Fe. En el streaming de HUESPEDES, Ferranti mencionó que están ya trabajando con desarrolladores de San Martín de los Andes, donde varios proyectos, incluso hoteleros, se encuentran atravesando el proceso de incorporación a la plataforma.
Así, la tokenización no quedaría limitada a adquirir un porcentaje de departamentos, locales o habitaciones de hotel, sino que otro de analizan incorporar la tokenización de noches de alojamiento.
La idea consiste en que un inversor pueda adquirir desde el momento del desarrollo una determinada cantidad de noches en el futuro hotel. De esta manera, el activo no necesariamente es una propiedad física sino el derecho a utilizar un servicio que puede adquirir valor a medida que el proyecto avanza y el hotel comienza a operar.
Así la tecnolgía y la experiencia de un banco del interior permite a pequeños inversores participar anticipadamente de proyectos turísticos.