Ya no es extraño que los huéspedes elijan un alojamiento no sólo por su ubicación y comodidades, sino también por sus sellos verdes.
En nuestro país, la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT) impulsa el programa Hoteles más Verdes, que certifica la gestión sustentable en aspectos ambientales, sociales y económicos.
Son muchos los establecimientos que han avanzado en la reducción de residuos y uso responsable de recursos y la eficiencia energética. Pero el próximo salto -cada vez más evidente- será el origen de esa energía.

Sin embargo, la generación de energía limpia a partir de paneles solares es una alternativa para alojamientos con un consumo eléctrico acotado y que cuenten, además, con un espacio adecuado para la eficiente recepción de los rayos solares, cosa que es muy complicada en medio de la ciudad. Imposible casi, si pensamos en molinos de viento con aspas de 80 metros de largo.
El viento que empieza a cambiar la matriz
YPF Luz acaba de inaugurar el Parque Eólico CASA, en Olavarría. Una inversión de US$ 80 millones en nueve aerogeneradores de casi 200 metros de altura, distribuidos en 450 hectáreas, que transforman el viento en electricidad limpia, y permitirá una generación anual de 260.000 MWh.
La energía se de tan sólo 4 de los molinos se utilizará para abastecer a Cementos Avellaneda, socio en la inversión inicial. El resto, unos 35 Megavatios, se sumará al sistema y queda disponible para que diferentes empresas pueden contratar esa energía de manera directa, gracias a un cambio estructural en el esquema del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER), tras la reglamentación de la Ley 27.191.
Por primera vez, consumidores (no tan grandes) pueden acordar directamente con los generadores de energía el abastecimiento de energía limpia, a través de contratos de largo plazo, con precio previsible y certificación de origen renovable. El requisito técnico es que tengan un consumo superior a 300 kW. Un umbral que coloca a buena parte de la hotelería cinco estrellas en condiciones de participar.
Más allá del posicionamiento verde, hay un factor concreto que también inclina la balanza: el económico. La energía contratada bajo el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), regulado por la Ley 24.065, tiene carácter federal. Esto implica que no tributa Ingresos Brutos provinciales ni está alcanzada por tasas municipales sobre el consumo eléctrico
Para hoteles con operación intensiva —climatización, gastronomía, amenities— este diferencial puede representar una mejora significativa en la estructura de costos, sumada a la previsibilidad tarifaria de los contratos a largo plazo, que cotizan en dólares, al igual que la habitación.
Cuando la energía es visible
Un hotel que puede garantizar que su operación funciona con energía renovable certificada no solo reduce su huella: construye un mensaje alineado con una demanda creciente.
La hotelería argentina tiene una oportunidad concreta: transformar una decisión operativa en un diferencial competitivo frente a un huéspedes y clientes corporativos que ya empezaron a mirar más allá de la habitación.
Los parques eólicos y solares de YPF Luz (en 2026 continua la construcción del Parque Solar El Quemado en Mendoza), no fueron pensados especialmente para la Industria del Turismo, pero también la alcanza y puede volverla aún atractiva y eficiente.


